Risky Business (Estreno: 5 de agosto de 1984)
(Negocios riesgosos)

En su primer estelar Tom Cruise nos llevó a través de una fantasía adolescente de autos, sexo y dinero fácil.

La película tiene el atractivo de lo prohibido; cuando se tienen 17 y de manera repentina aquello que está prohibido queda a nuestro alcance, sólo queda una cosa: decir “qué chingaos”, y hacer tu movida. De eso trata la película y ese es el el moto personal de Joel Goodson: “Sometimes you just gotta say, “What the fuck”, and make your move”.

Un Tom Cruise, que en ese entonces era un fresco joven (faltaban milenios para que se transformara en el antipático, aún-en-el-closet, gritón y estrambótico cienciólogo que se casaría con una Katie Holmes de la mitad de su edad) protagoniza la fantasía adolescente llevada a su máxima expresión. Un auto rápido, una mujer de rostro angelical que está dispuesta a todo y un negocio que le dejó ocho mil dólares en una sola noche.

Joel es joven y su fantasía empieza de manera cándida cuando, ante la ausencia de sus padres se da el “lujo” de cantar en ropa interior y con un candelabro a manera de micrófono la rola “Old Time Rock & Roll” de Bob Seger (escena que han parodiado en muchísimos otros lugares, desde el mayordomo de “The Nanny” hasta el propio Homero Simpson) y termina cuando se ve en la necesidad de comprar todo el ajuar de su propia casa a un proxoneta enojado.

El baile que llevaría a Tom Cruise a la fama.

Luego de que sus padres salieron de viaje, dejándolo bajo la advertencia de “que se portara bien”, Joel destroza el Porsche de papá, contrata a una prostituta a la cual no le puede pagar, regentea a un equipo de éstas, casi pierde su oportunidad de ir a Princeton y le hace el amor a una chica con cara de angel, todo en un solo fin de semana con el plus de que se sale con la suya y ni su madre se da cuenta de lo sucedido.

Dos adolescentes en el coche de papá:

Película de culto juvenil y ochentero, una aventura sexual y de riesgo que nos relata el sensual y violento acceso de Joel a la vida adulta y la cual se puede sintetizar con las propias palabras del protagonista al final de la película:

“Mi nombre es Joel Goodson. Mi negocio es el de satisfacer los deseos humanos. Gané más de ocho mil dólares en una sola noche