agosto 1984

Uno de los elementos más importantes para Joel Goodson (Tom Cruise en Risky Bussines) son sus lentes oscuros. Iconos de la juventud desenfadada y reventada de mediados de los ochenta, es difícil olvidar esa escena final de la película cuando el protagonista, luego de salirse con la suya, mira a la cámara, presume de los ocho mil dólares que ganó en una sola noche y se coloca las gafas.

No quiero recordar cuantos fuimos los émulos de Tom Cruise (al usar los lentes, no en lo de regentear prostitutas) que deseábamos conseguir esos símbolos de estatus y de “buena onda”.

Negros, de tipo antiguo, pero sobre todo con una personalidad propia se transformaron en símbolo ochentero.