Una de las características de los ochentas fue el auge de bandas o grupos musicales prefabricados.

A un productor (o vividor) se le ocurría una imagen y un concepto, se buscaba un grupito de muchachitos o muchachitas mas o menos bonitos y que medio cantaran, compraba un par de rolas comerciales y los lanzaba al estrellato.

¿El resultado? Música mediocre, un par de canciones “para recordar” y harta lana (para el manejador), sin olvidar el sufrimiento que causarían a las futuras generaciones con las eventuales “reuniones” a las que los someterían.

He aquí un repaso de las más nefastas banditas juveniles de manufactura comercial de la década de los ochenta:

6.- Fandango

Cinco chicas regiomontanas de buen ver integraron este grupo que cantaba a coro sus “espectaculares” rolas. De Fandango podría decirse que apenas asomó su cabeza en el ámbito nacional. Nada digno de recordar salvo un par de minifaldas atractivas y una rola bastante sosa:

Top Hit: Autos, moda y rock’n'roll
Una anodina canción que trataba de convencernos de que esos tres elementos eran la base de la civilización occidental; tal vez la única canción de su producción que la mayoría de los ochenteros podrían aseverar que recuerdan.

5.- Fresas con Crema

De este grupo con el nombre basta. No solo se colgaron desde el principio el calificativo de fresas, si no que le agregaron el “con crema” que les duró un par de LP’s para luego ser simplemente fresas. Por el simple nombre nos damos cuenta de la calidad musical del grupo. ¿Sus integrantes? Pues llegaron por puritito mérito; entre ellos destacaban Coco y la finada Mariana Levy cuyo mayor logro para ser incluidos en la agrupación fue el de ser hijos de Talina Fernadez (¡Wow!).

Trato de acordarme de alguna canción, pero no’más no. El grupo, a mi gusto, pasó sin pena ni gloria, por lo que tuve que recurrir a la omnisapiente internet para encontrar algo que se le pareciese a un Top Hit.

Top Hit: Tour
Una rolita sobre un supuesto viaje a Europa, con coritos y un ritmo pegajoso. Ahora que ya la encontré recuerdo que por ahí la ponían y los mas fresas (es obvio, ¿no?) eran los que las bailaban y se sabían sus estrofas.

4.- Pandora

Tal vez un poco más elaborado y sofisticado, este grupito de tres fresas con una imagen un tanto “upperclass” se dedicó a cantarle al amor y al desamor. Con canciones dolidas y amores imposibles rápido se infiltraron el mercado de los corazones rotos. El principal recuerdo que tengo es el de las tres vocalistas con unas caras de insufribles en las portadas de sus discos; como si en realidad estuvieran haciendo arte.

Top Hit: Cómo te va mi amor
Un encuentro entre dos antiguos amantes. La letra, que luego revivió su propio autor, habla sobre el desamor. Un reciente rompimiento amoroso es una magnífica ocasión para berrear sus coros, sobre todo si uno está pasado de cucharadas, fuera de eso tanto la cancioncita como el grupito pueden pasar al basurero de la historia.

3.- Flans

Con un alarde de mal gusto y el encanto de una patada en las gónadas, el grupo Flans se abrió paso como una propuesta pseudo rebelde y pseudo punk. Más artificiales que un implante mamario resaltaron con cancioncitas sencillas y muy comerciales. La mediocridad del grupo fue tal que cuando las tres intentaron ir por su cuenta tuvieron menos éxito que el hijo de John Lennon. Las tres integrantes tenían un doble defecto: pensaban que eran guapas y estaban seguras de que cantaban bien.

Algo que está de risa es que los productores de Latin American Idol creen realmente que la ex-flan Mimí sabe algo de música.

Top Hit: Bazar
Te conocí en un bazar / un sábado a medio día / entre la gente y los puestos / pronto tu me seguías / te detuviste a mi lado / a ver que cara ponía / yo me compraba una blusa / un pantalón de mezclilla…
¿Tengo que decir más? Si no les dieron un premio por estas inspiradas coplas es por que el mundo aún no estaba preparado para su arte.

2.- Magneto

Podría decir sin temor a equivocarme que el mayor, y único, mérito de los que integraron este grupo fue ser más o menos de buen ver. Ninguno de ellos tenía la capacidad de cantar medianamente bien y ni siquiera de resaltaban por su inteligencia. El principal logro de Magneto fue el de destrozar para siempre canciones europeas mandando al basurero conceptual una serie de rolas bastante buenas al perpetrar Suena Tremendo y Vuela, vuela, ésta última quizá la más famosa.

Pero el martirio no acabó ahí. Los Magnetos todavía se dieron el lujo de filmar una película. Por supuesto que fue una superproducción que solo vieron sus admiradoras.

Top Hit: Vuela, vuela
Cada vez que el interprete (no tuve el nervio de buscar su nombre) intentaba llegar a los tonos altos todos los que escuchábamos la canción sentíamos algo así como pena ajena. Fusilada directamente de la canción Voyage, voyage de la francesa Desireless, hubo quién los acusara de fomentar las drogas (por aquello de “vuela con tu imaginación”), sin embargo estoy seguro que los “magnetos” ni siquiera le entendían a la letra.

1.- Timbiriche

El fenómeno de este grupo es que aún hay gente que aun piensa que Timbiriche fue un fenómeno musical. Fue uno de los primeros y más exitosos, una respuesta a los Parchis españoles, al grado que hasta el concepto del título les fusilaron. Aplicaron la fórmula de niños bonitos (relacionados ya con el ambiente de la farándula) y canciones comerciales y prefabricadas. El resultado: un grupo de niños simpáticos que se transformó en un grupo de púberes mamones que se transformó en un grupo de adultos patéticos que cada vez que se les acaba el dinero organizan un “reencuentro”.

¿Acaso sus fans no se dan cuenta lo patéticos que se ven cantando las mismas canciones de hace más de 20 años?
Lo peor del asunto es que, en un alarde de creatividad, ya están preparando un “nuevo” Timbiriche (¿Volveran a cantar eso de “Meeexico-quiero-gritar-fuerte-que-bonita-nación”?)

Top Hit: Una amplia gama de canciones, desde “Soy un Desastre” hasta “Corro vuelo y me acelero“.
Su principal característica fue la de producir discos al por mayor y gracias al volumen metieron varias rolas que siguen sonando hasta el día de hoy.