El canal VH1 Latinoamérica hizo a finales del año pasado un “recorrido” por los 100 videos musicales en español más importantes de la gloriosa década de los ochentas.

Comentar todos y cada uno de ellos sería una labor interminable por lo que me voy a remitir al que quedó, según los expertos, en el primer lugar.

La incondicional
1988
Luis Miguel
Dir. Pedro Torres

Mi opinión personal sobre Luis Miguel es muy relativa y varía según el tiempo y el espacio en el que ubico al intérprete. Me gustaba mucho las canciones de la época previa a su “institucionalización” como Isabel, La Chica del Bikini Azul sin olvidar ese himno siempre sufrible e ideal para romances rotos: Te voy a olvidar (lloré algo con esa canción).

Sin embargo cuando transformó a los boleros de una buena idea mercadológica a “la marca de la casa” hizo que me olvidara de siquiera escucharlo. Siempre se me hizo que le apostó a “la fácil” con éxitos antiguos ya probados. (No, no pienso mencionar esa infamia de disco navideño). Otra cosa que tampoco pienso decir es que, como individuo, me cayera bien. La verdad siempre se me hizo un verdadero plomito.

Algo que es muy cierto es que el video de La Incondicional es una verdadera obra de arte.

A muchos no les gustó, les parecía falso y ramplón, una versión mexicana de cuando “Top Gun” se estrella con “An Officer and a Gentleman” ensalzando a un Luis Miguel que lo más cerca que había estado de la milicia era cuando pasaba junto de la Base de Icacos en Acapulco.

Se puede criticar el realismo del video, como el hecho de estacionar el coche (un Karman Guia de finales de los 60’s) junto al avión o el de que el peluquero del Colegio Militar corte el cabello como si fuera el mariconcito de la estética de la esquina pero, técnicamente hablando, el video es soberbio:

Por un lado cuenta una historia, la maneja de una manera emocional impecable al grado que nos dan ganas de hacernos cuates de Luis Miguel. Es inegable que el manejo de flashbacks junto con el desarrollo del entrenamiento del “cadete” le da un ritmo muy interesante, sin olvidar ese “espiritu” del muchacho superando todos los retos para triunfar a pesar del desamor. La escena al final, cuando salta con el puño en alto al frente del avión, es digna de Hollywood.

Otro mérito del video es su realización técnica. Dirigido por Pedro Torres (una verdadera institución mediática en México) el video tiene la calidad del mejor de su época; estamos hablando del mismo año en que Guns N’ Roses, George Michael, Phil Collins, Bon Jovi, INXS y Poison estaban a la alza.

El tercer punto es la utilización de las instalaciones y del equipo militar. No se como le hicieron, pero el simple hecho de ponerle a Luis Miguel un uniforme de cadete es ya un mérito. Sin embargo el gran logro es haber sabido utilizar todos los elementos: las formaciones, las escenas de entrenamiento y, por supuesto, las siempre emocionantes tomas de aviones a gran velocidad, en favor de la historia.

También la fotografía así como una impecable edición hicieron del video uno de los más aclamados, tanto de Luis Miguel, como de nuestro país y creo que es muy difícil superarlo por que es un verdadero alarde de producción. No he encontrado datos pero seguro que costó una millonada.

Como buen ícono, el video de La Incondicional de Luis Miguel levantó una auténtica ola de chismes y de suposiciones:

Que si Luis miguel actuó todas las escenas o de si utilizó un doble
Que si le cortaron el cabello o tan solo se lo “aplacaron” con musse
Que les costó muchísimo trabajo convencer a los militares para hacerlo y que les prestaran las instalaciones del Colegio Militar.
En fin, fue todo un evento al grado que se hizo un programa especial del “Making” del video.

Creo que si, por lo menos en México, éste fue el video más importante de los ochentas.