¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
Quizá el gran mérito de E.T. fue el de hacernos entender que los extraterrestres podrían ser criaturas con sentimientos, agradables, pero sobre todo, inteligentes.

Uno de los fenómenos que generó la moda de los videos musicales y el nacimiento de MTV en los ochentas fue un concepto, que los contemporáneos llamarían “un crossover”, bastante exitoso: los “video-bares”.
Los ochentas son inconcebibles sin Madonna
Para entender un poco el fenómeno Madonna hay que conocer los múltiples aspectos de su carrera: cantante y compositora, intérprete, bailarina, productora de discos, productora de películas, actriz, directora y autora; ésta mujer es la verdadera reina del pop y uno de los fenómenos mediáticos más importantes del siglo pasado.


Fundado en 1982 fue el lugar por excelencia en la Ciudad de México en una época en que la palabra antro no había adquirido su connotación actual.
El Magic Circus (solo “Magic” para los cuates) era El Lugar; así con mayúscula. Durante mucho tiempo la competencia fue poca o nula y normalmente usurpaba solo a aquellos desafortunados que no podían franquear sus cadenas.
En este video se puede apreciar un poco del interior del Magic Circus
Mexicanos idólatras
Creo que en México siempre nos han hecho falta héroes reales; eso se nota tan pronto un paisano levanta la cabeza, en cualquier especialidad, para que todos se transformen en sus admiradores.
Falta que surja una Lorena Ochoa para que todo mundo se haga especialista en golf o que Ana Gabirela Guevara gane un par de competencias para que la transmisión de algo que hasta hacía unos meses se nos hacía perfectamente aburrido sea capaz de interrumpir la programación habitual de la tele.

Los años de 1981 a 1988 son conocidos como la era Reagan
Son épocas de elecciones en Estados Unidos y dada la condición imperial de nuestro vecino del norte, el avance de los pre-candidatos a la presidencia de ese país se sigue de manera puntual. Una de las notas que han llamado la atención es que los republicanos, con lágrimas en los ojos, miran hacia atrás y con rechinar de dientes dicen: “necesitamos otro Ronald Reagan”.

“Siempre sonríe y la fuerza estará contigo”
Así decía un René Casados con peinado ochentero mientras señalaba a la cámara; una frase positivista-starwarsiana y que hasta la fecha sigue recordando a muchos uno de los programas más representativos de la telebasura de los ochentas. Casados se consagró al decir una bola de frases según él muy profundas pero eran simples y huecas repeticiones de otros lados como “Prohibido prohibir“.