Los ochentas son inconcebibles sin Madonna

Para entender un poco el fenómeno Madonna hay que conocer los múltiples aspectos de su carrera: cantante y compositora, intérprete, bailarina, productora de discos, productora de películas, actriz, directora y autora; ésta mujer es la verdadera reina del pop y uno de los fenómenos mediáticos más importantes del siglo pasado.

Madonna Louise Ciccone Ritchie nació en un anodino pueblo de Michigan en una familia católica por los cuatro costados, desde muy joven tomó clases de ballet y gracias a ello obtuvo una beca en la Universidad de Michigan que dejó a la mitad para irse a Nueva York a buscar fortuna. Trabajó en expendios de donas y en compañías de danza experimental. Integró un grupo llamado Breakfast Club con su novio de ese entonces; ella tocaba la batería, la guitarra eléctrica y cantaba.

En 1982 firmó un contrato con una disquera para grabar dos sencillos; el éxito fue tal que en 1983 le financiaron su primer álbum que no satisfizo enteramente a Madonna por lo que decidió rehacer la música e integrar la canción Holiday.

Holiday de Madonna

Madonna irrumpió de manera espectacular en el mundo del espectáculo y en el gusto de muchos; a partir de ese primer álbum, al que se llamó sencillamente Madonna y que no incluía su foto para que la gente no supiese la verdadera raza de la cantante, comenzaría una de las carreras más espectaculares y sólidas de la historia de la música contemporánea.

Una vez alguien me dijo: “el más grande mérito de Madonna es la capacidad que tiene para ‘reinventarse’ a ella misma”. No hay cosa más cierta.

Para empezar aquí en México se inventó un término que ya ha caído en desuso: La cantante en un principio utilizaba ropa un tanto rara: prendas de encaje, camisetas mínimas y faldas colocadas sobre pantalones ajustados y que combinaba con cabellos arreglados de cualquier forma, infinidad de adornos como crucifijos, collares y demás quincallería que hizo que en la generación ochentera surgiera toda una tropa de “madonnitas” chicas que vestían de la misma manera que la cantante.

Por supuesto que Madonna supo aprovechar esa imagen, pero no dudo en cambiar de look y de transformarse en una especie de camaleón conceptual en cuanto a su estilo, ya fuera de vestir, de actuar o de cantar.

Cantó Like a Virgin vestida de novia en la primera entrega de Premios MTV, usando aquel escandaloso cinturón que decía “Boy Toy”; más tarde emuló a la legendaria Marilyn Monroe en Material World, en 1985 apareció por primera vez en el cine con Vision Quest y Desperately Seeking Susan; las canciones Crazy for you, Angel y Into the Groove también son de ese año.

Like a Virgin en los primeros MTV Awards de la historia

Ese mismo año tanto Playboy como Penthouse publicaron fotos de Madonna desnuda, databan de finales de los setentas, cosa que causó un buen escándalo. Al año siguiente se casó con Sean Penn (quien para su desgracia será recordado como “el ex de Madonna que le pegaba a los fotógrafos” y no como el actor que es) y puso de moda Papa Don’t Preach, Open Your Heart, True Blue y La Isla Bonita.

En 1989 Madonna realizó el album Like a Prayer, que le brindó muchas críticas positivas en cuanto a su calidad y su madurez como cantante, sin embargo el video de la canción principal del disco se transformó en un escándalo (uno más) debido a su alto contenido erótico-religioso además de una serie de imágenes “irrespetuosas”: crucifijos en fuego, estigmas, así como un santo que “baja” de su pedestal para ser seducido por Madonna; esta situación causó que Pepsi cancelara un contrato que había firmado con la cantante. La firma refresquera no quería verse involucrado en asuntos de tipo herético.

El escandaloso video de Like a Prayer

En 1990 fue sacado a la venta The Immaculate Collection, en cierta forma un testamento de lo mejor de la cantante en la década de los ochentas.

En los siguientes 18 años Madonna no ha dejado de sorprendernos: el documental In Bed with Madonna, así como su libro de fotografía erótica Sex, la película Evita que levantó ámpula en Argentina o besar en la boca a la ahora decadente Britney Spears; sin embargo algo que nunca olvidaremos en ochentas.com.mx son los inicios de la verdadera, y única, Reina del Pop cuando una chica de aspecto desaliñado y que bailaba de manera “no muy ortodoxa” nos introducía a su mundo con la canción Holliday.