¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
Siempre controvertido, desde sus orígenes hasta su capacidad para cantar o torear, Emmanuel se transformó en uno de los cantantes de balada en español más famosos en el México de los ochentas. No digo que yo fuera un fan del cantante pero sí muchas de las mujeres que conocí en ese entonces por lo que había que entrar en sintonía.

Aunque nació en la ciudad de México vivió su infancia y juventud en España y Perú. Hijo de un matador y una cantadora de flamenco el destino parecía hacerle el llamado al escenario o a los ruedos; Emmanuel respondió a ambos.
Luego de una cornada optó por la carrera artística y a principios de los ochentas se hizo famoso con rolas como “Tu y yo“, “Insoportablemente Bella” y “Quiero dormir cansado“, sin embargo lo que más recuerdo es el álbum de 1984, cuya portada vemos arriba, el cual metió varias canciones como “Detenedla ya“, “Pobre diablo“, “Hay que arrimar el alma” y “Seguía lloviendo afuera“.
Este video tiene el mérito de ser una presentación de Emmanuel en el muy ochentero escenario de “XE-TU”. Por supuesto que es playback.
Digo que yo no era muy fanático de este tipo de música pero definitivamente tuve que entrarle debido a que Emmanuel tenía una especie de facinadora atracción sobre las mujeres: tal vez su aspecto de niño bonito, la temática de sus canciones o el modito de cantarlas. Cabe decir que su voz no era (¿es?) digna de elogios y para prueba basta decir que siempre ha salido a los escenarios con un coro de back up, inclusive el cantante Manuel Mijares (el emasculado de Lucerito) formó parte del coro de Emmanuel.
Sin embargo hay que decir que la música de Emmanuel era ideal para el romance; recuerdo una noche estrellada a bordo de un coche y al frente de un idílico paisaje vallesano. De como la susodicha en turno se derretía al sonido de
Hay que arrimar el alma
como se arrima leña al fuego
hay que arrimar el alma
en cada abrazo en cada beso
en los detalles mas pequeños
hay que arrimar el corazón.
Con el tiempo como que la temática de sus canciones degeneró en cosas tan estrambóticas como “La última luna” una composición a la luz de drogas alucinógenas o “La chica de humo” y para rematar “Corazón de melao” algo que pretendía ser merengue.
Tuvo su época y, el sector masculino no me dejará mentir, las canciones de Emmanuel eran un buen catalizador.
One Response for "Emmanuel, canciones de romance"
apenas vi esta entrada “vieja”, emmanuel es casi casi la definición de “ochentero”, empezó la década con su álbum de mayor éxito, compuesto por manuel alejandro (otro inefable de esa década), donde casi todas las canciones fueron éxito; pero antes había “perdido” el festival oti con la canción “al final”, pero el tiempo lo hizo ganador pues su derrota se sintió injusta (y el primer lugar nadie lo recuerda); vendrían más discos en los que quiso innovar -dentro de las limitaciones naturales de la baladita pop, que no da para mucho-, y hasta el final de la década estuvo presente aún con esas canciones estrambóticas que dices y pese a aparentes fracasos como el de su versión a tutta la vita, que el público no apreció tanto por preferir otra más guapachosa
mención aparte sus presentaciones en vivo, con todo y lo limitante que es el género pop, él lograba ser propositivo y le metía billete y ganas al show, haciendo que los demas artistillas: yuri, chayanne, miguel bosé, timbiriche… también debieran hacerlo para no quedarse atrás metiendo coreografías más complicadas, luces, juegos pirotécnicos y cierto tratamiento conceptual
cierto enfoque sexualmente ambiguo, al igual que miguel bosé y -con sus debidas distancias, claro- david bowie, jugaba con cierta imagen andrógina que le sumaba más que restar atractivo entre el público femenino
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