¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
Una moda de los últimos años ha sido la de darle nombre a las generaciones; los que vivimos en épocas ochenteras, que bien cabemos en la clasificación “X”, aquí en México podemos ponernos nuestra propia denominación: La Generación de las Crisis”.

Una de las pocas cosas constantes que ocurrieron en la década de los ochentas en México fueron las crisis económicas. A lo largo de una década vimos como el valor de nuestra moneda se cayó desde unos 20 pesos por dólar hasta llegar a la ridícula cantidad de 2 mil pesos.
Todo empezó la década anterior cuando terminó el sexenio de Luis Echeverría el peso había estado en unos 12.50 por varias décadas y gracias a las gestiones del presidente se presentó la primera devaluación del peso en muchos años y el inicio de la debacle.
El sexenio de José López Portillo auguraba buenas cosas; el precio del petróleo comenzó a subir y el presidente basó la economía en esa riqueza. Durante los últimos años de los setentas todo parecía ir muy bien hasta que la combinación de la mala administración, la corrupción y la caída de precios petroleros se llevó todo al carambas.

López Portillo; uno de las peores gestiones que haya tenido este pobre país
Justo al final del sexenio los sanos 25 pesos por dólar que se habían mantenido a lo largo de la gestión de López Portillo se hicieron 150 pesos por dólar en una sola jornada; el presidente salió en la tele diciendo que era culpa de todo mundo menos de él.
La solución fue la muy populista acción de “estatizar” los bancos y establecer una serie de medidas económicas que rayaban en el comunismo.
Lo que siguió fue el sexenio de Miguel de la Madrid y una de las épocas más oscuras en la economía y política del país; el peso quedó flotando y para el 88 ya había llegado a la estratósfera: ¡2,000 pesos por dolar!

La crisis de México en la portada del Time; de la Madrid fue oscuro, gris y falto de ángel.
Mientras nos daban circo con el mundial en 1986 la inflación fue poco más del 100% para ser superada el año siguiente por un ¡159%! (me da risa cuando el Peje y sus secuaces se rasgan las vestiduras ante la actual “crisis”).
Por supuesto que todos (menos los verdaderamente ricos) sufrimos de esas crisis recurrentes. Los precios cambiaban prácticamente de la mañana a la noche, cada vez se hacían billetes más grandes y la gente empezó a ahorrar en dólares (y esconderlos bajo el colchón); los bancos daban unas tasas de interés ridículas.

Con uno de estos uno se podía comprar 15 dolarotes
Traté de recordar precios de artículos para ejemplificar pero la cosa es que tuvimos tal cantidad de aumentos que resulta muy difícil decir qué costaba cuanto en que fechas pero si hacemos caso del indicador de 1987 podemos decir que si algo valía100 pesos el primero de enero de 1987, por ahí de navidad ya habría superado los 300 (!!!). Claro que ese mismo artículo, en épocas del mundial, debía de haber costado alrededor de 75 pesos.
La solución más práctica era la de deshacerse del dinero; un objeto material por lo menos iba a mantener su valor mientras los pinchurrientos pesitos se iban a devaluar más del 10% al mes.
A finales del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, comenzamos a ver un poco de prosperidad, le mocharon ceros al peso y todo parecía recuperarse, pero todavía nos iban a regalar otra crisis con devaluación incluida (los recién estrenados 3 nuevos pesos por dólar se fueron hasta los 10) y desde entonces la cosa no ha estado tan mal.
Generación de la Crisis; aunque nos acordamos de las cosas buenas, bien vale echarle un ojo a lo malo.
4 comentarios para "Ochenteros: la Generación de la Crisis"
“los bancos daban unas tasas de interés ridículas”
Daban? jeje…
Me refiero a que llegaron a cifras de tres números; 120% anualizado y cosa por estilo.
Desde que tengo uso de razón he escuchado a mi abuelo decir: “Estoy en crisis”

recuerdo que las “combis” (no habia peseros valian desde san lazaro a mi casa 300 pesos.
unos tenis nike 180 mil, lo se porque yo ganaba 220 mil, y le compre unos a mi hermana……
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