Idolatrado o denostado, es uno de los autores más prolíficos y se ha concentrado en el sub-género del terror. Aunque los más puristas lo tachan de comercial y de “procesar” sus libros, la imaginación de Stephen King ha inspirado una serie de películas, algunas muy malas y otras muy buenas, he aquí una muestra de lo que vimos en los ochentas y que salió de la pluma del escritor de Maine.

Me confieso fanático de Stephen King; soy un lector compulsivo y trato de leer de todo, me gusta la novela hispanoamericana en particular sin embargo tengo ese gran vicio: encuentro irresistible la narrativa del autor estadounidense y aunque su producción es enorme, creo que ya tengo cubierto algo así como el 75% de su obra.

Dicen que los lectores asiduos somos los peores críticos a la hora de llevar una historia a la pantalla y en mi caso es muy cierto; evito al máximo las versiones cinematográficas de los libros y solo veo las que verdaderamente valen la pena sin embargo en las épocas ochenteras me tuve que soplar varias películas y entre ellas muchas basadas en las historias de Stephen King.

King publicó durante los ochentas algo así como 25 obras, entre relatos cortos y novelas, de los cuales llegaron a la pantalla grande unas ocho (si la memoria no me falla) y he de ser sincero, muchas de ellas apestaron.

He aquí una breve reseña de los que considero las peores películas de los ochentas basadas en libros de Stephen King:

Pet Sematary (Cementerio de Mascotas)

La historia es sobre un cementerio indio, oculto atrás de un cementerio para mascotas, que tiene la diabólica cualidad de resucitar a quién se entierra en éste. La historia de King se basa en el terror sicológico de un padre ante la pérdida de su hijo, pero la versión cinematográfica se concentra en los “horrores” que causan los “revividos” que no regresan con una actitud muy amistosa que digamos.

El que sale de cura en el trailer es el mismísimo Stephen King

Christine

El libro es una especie de oda a los autos y al Rock’n'Roll, de la amistad de dos jóvenes normales, de su ingreso al mundo adulto y de como el espíritu que vive en un Plymouth Fury empieza a poseer el alma del protagonista; la película se concentra más bien en las andanzas del auto asesino. Es una especie de Viernes 13 en el que el asesino en vez de usar cuchillos y hachas utiliza llantas y defensas.

Hay que decir que las escenas del auto reparándose solo son bastante buenas

The Running Man (El Fugitivo)

Pocas películas he visto que alteraran la novela al grado de dejarla irreconocible como este caso en particular. Mientras que en la película el protagonista (interpretado por Arnold Schwarzenegger) es una especie de superhombre que lucha en contra de una serie de retos hi-tech por haber cometido un crimen, en el libro es tan solo un pobre diablo común y corriente que lo único que necesita es dinero para llevar a su mujer al doctor. Sin las hazañas de Schwarzenegger el libro es más bien una verdadera cacería de cucarachas en donde el protagonista se enfrenta ante una sociedad y apenas se salva para terminar todo suicidándose utilizando, de manera muy premonitoria, un avión para destruir un gran rascacielos.

El personaje del libro huye por las alcantarillas y no usa pijamas hi-tech amarillas

Cujo

Este libro es desesperante y a la vez terrible; la metáfora de King es la de un monstruo imaginario que aterrorizaba a un niño (se le aparecía por las noches en la cómoda de su cuarto) y que más tarde se “encarna” en un enorme perro San Bernardo que se contagia de rabia. La película no es más que otra historia de un enorme animal sanguinario y fuera de control.

Y si, en el libro al final muere el niño.

Proximamente escribiré algo sobre las películas buenas, que si las hubo.