¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
8 de diciembre de 1980
Iniciaba la década delos ochentas cuando un perturbado asesinó a John Lennon en la puerta del edificio de departamentos en donde vivía. Hasta la fecha me sigue pareciendo irónico que hayamos iniciado la década con una noticia tan aberrante.

¡Por el poder de Grayskull! gritaba el príncipe Adam y se transformaba en He-Man, héroe de las caricaturas ochenteras y que por si solo generó toda una línea mercadológica con película y todo. Las aventuras de He-Man son en cierta forma, representativas de la televisión infantil de los años ochentas.

Platicando sobre el tema musical ochentero me hicieron la siguiente pregunta: “¿Por que no hablas de las estaciones musicales?”. El cuestionamiento es bastante acertado: aunque para algunos les suene raro el camino lógico en la era pre-internet para conocer nueva música era la radio y en ese entonces dos opciones prevalecieron e incluso se desarrolló una especie de rivalidad.
Vamos a hablar en esta entrada de la que llegó primero, Rock 101, estación que creó una muy firme y leal base de fanáticos y que a lo largo de poco más de doce años se transformó en la referencia obligada para la música “alternativa” en aquel México ochentero.

Aunque muchos marcan el inicio del rock mexicano luego de la invasión española existieron muchos grupos de calidad que mantuvieron a flote el estilo en México; agrupaciones que apenas sobrevivieron el embate de música más comercial y promovida por los medios: estos son tan solo cuatro de los grupos de rock mexicano olvidados de los ochentas.
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Fue una película muy cursi, pero Somewhere in time (su título en inglés) consolidó la carrera de Christopher Reeve y se transformó en una de las historias románticas más recurridas de principios de los ochentas.

Atari fue el precursor, el inicio, la primera piedra de una industria que, al día de hoy, es una de las más importantes del mundo: los juegos de video.

Repentinamente la gente salía a la calle disfrazada de señal de tránsito; Una moda que marco a los ochentas en los anales de la infamia y que, de ninguna forma, pudo haber pasado desapercibida: la Moda Neón

Mientras que en el México ochentero comenzábamos a experimentar con el Rock en español, nos llegó de Argentina uno de los mejores grupos de habla hispana: Soda Stereo.

(que no cuatro)… y ochenteras
La semana pasada hablé de cuatro películas malas basadas en novelas de Stephen King; sería muy malo decir que todo lo que se ha adaptado a la pantalla grande del autor de Maine ha sido malo por lo que esta vez me referiré a dos buenas películas y a una tercera en particular que me gustó mucho.
