Era una época de crisis y parecía que no estaban las cosas para un mundial de futbol; sin embargo tanto el gobierno como los directivos hicieron lo imposible para realizar el Campeonato Mundial de Futbol México 86

Esa mañana íbamos en el coche rumbo a la prepa (¿por qué mis recuerdos históricos de los ochentas siempre inician en un auto?) era mayo de 1983 y Colombia había anunciado el año anterior que no podría realizar el mundial de futbol de 1986 por lo que los directivos del futbol se apresuraron a pedirla para México.

Esa mañana de mayo nos enteramos que el mundial futbol de 1986 se realizaría en México.

La verdad es que en ese momento la noticia no me enloqueció; mi afición por el fut era prácticamente inexistente y a los 16 años un lapso de tres parecía perderse en las profundidades del futuro.

Para el año de 1986 mi circunstancia de vida había cambiado de manera radical; había dejado la prepa y ya estaba en la universidad (la primera a la que fui) manejaba mi propio coche y tenía una novia (que amaba el futbol) por lo que yo de inmediato me hice “panbolero”.

En ese entonces por supuesto que nos metimos de cabeza en el “ambiente” del mundial. Todo mundo creía que “ahora sí” habían posibilidades de ganar el campeonato (¿se han fijado que cada cuatro años ocurre lo mismo?) y si cada partido ralentizaba la actividad diaria, los juegos de México hacían que el país virtualmente se detuviera.

Canción oficial del mundial: “… el mundo unido por un balón

Para ver la inauguración invité a cuanto chango se me puso enfrente. Mi papá tenía una tele de proyección con una megapantalla y todo mundo quería verlo ahí por lo que mi reacción fue la de exigir un six de cerveza por persona a modo de cover. La verdad es que lo que ocurrió ese día da para una novela completa ya que hasta balazos y encuerados hubo.

El primer partido de la selección fue contra Bélgica equipo al que le ganaron 2 a 1. Eso fue el detonante para que se reuniera un gentío en torno al Ángel de la Independencia. Aunque el fenómeno ya se había dado en 1970 esa vez fue mucho más masiva y sobre todo más vandálica.

Algunas estatuas resultaron dañadas y creo que hasta se metieron a donde se guarda el libro de los visitantes ilustres. Aunque el ambiente en el Ángel era bastante agresivo en los alrededores, en la Zona Rosa sobre todo, fue más festivo por que habían muchos extranjeros.

El segundo partido de la selección se jugó contra Paraguay (el único al que fui) y terminó con un empate a 1; Hugo Sánchez falló un penalti por lo que esa noche en un Ángel más resguardado gritábamos: “Hugo es un tarugo, por eso no se pudo”.

El tercer partido fue ante Irak, mero trámite para pasar a la siguiente ronda por segunda vez en la historia y por primera vez desde el 70. Cabe decir que aquí fue donde les falló a los directivos ya que la siguiente fase estaba diseñada para que México permaneciera en el Azteca siempre y cuando quedara en segundo lugar de su grupo. Nunca pensaron que obtuviera el primero.

En el primer partido ante Bulgaria se ganó con el golazo de Manuel Negrete

El siguiente partido fue contra Alemania y fue donde terminó el sueño. Una vez más en los penaltis México fue descalificado.

Mi recuerdo personal del mundial es que fue un magnífico pretexto para ver futbol todo el día y hacer fiestas bajo el menor pretexto; desde los goles de Maradona (con los pies y con las manos), pasando por la derrota de Brasil (el favorito de los mexicanos luego de la descalificación) hasta la goliza que Butragueño le puso a Dinamarca.

Todo mundo hablaba de futbol, todo era futbol; el tráfico se paralizaba y la opción era bajarse del coche para… jugar futbol.

Fue como una borrachera de un mes de duración. Decían los expertos que la desesperación, sobre todo del gobierno, por obtener la organización de la copa fue en aras de distraer a la gente de una de las peores crisis de la historia.

En ese entonces el gobierno de Miguel de la Madrid (a quién la gente abucheó en el Estadio azteca el día de la inauguración) luchaba en contra de una economía en ruinas y las secuelas de un terremoto que había dejado a las autoridades en estado catatónico.

Chequen que cada vez que dicen “Miguel de la Madrid” la gente abuchea y los de la transmisión le bajan al volumen del público

En periférico sur, a la altura del pedregal, alguien puso un mega graffiti en el que se leía “Más pan y menos circo” donde la “o” de circo tenía forma de balón de fut.