Héctor Suárez logró un gran éxito con este programa

Algunos de los asiduos lectores de ochentas.com.mx se han dado cuenta de que en lo personal no me gusta la televisión nacional; se me hace comercial, ramplona, amiga de las fórmulas fáciles y carente de imaginación (en algunas entradas lo he dado a notar).

Dada la mediocridad del medio no resulta extraño que cuando surge una fórmula buena o una propuesta original por su formato o por su simple manejo, brille. De vez en cuando surgen algunos programas que saltan directamente a la fama debido a que muestran cierta calidad.

Este es el caso de ¿Qué nos pasa? programa desarrollado por Héctor Suárez (el Milusos) en 1986 y que muy pronto se transformó en referencia de la década y cuyos logros aún siguen siendo explotados.

La premisa fundamental del programa era una especie de denuncia social hecha a través de sketches con los cuales se trataba de crear una conciencia. Suárez manejaba una serie de personajes que caían en los clásicos “pecados” nacionales como la corrupción, el abuso de autoridad o la simple inconsciencia de tirar basura en la calle y lo transformaba en una escena jocosa pero a la vez aleccionadora para terminar con la frase “¿Qué nos pasa?”.

Los personajes eran muchos; desde un burócrata malmodiento que exigía hasta la factura del refrigerador para realizar el trámite, pasando por un punk escandaloso (el Flanagan) que al grito de “¡Queremos rock!” llegaba a alterar el orden hasta el dependiente que se negaba a dar un servicio con el estribillo de “no hay, no hay”:

Políticos que hablaban y hablaban pro no decían nada:

El que sale al final es el Flanagan.

… hasta mamás con problemas de control:

Nótese la moda ochentera de la “hija”

El éxito de ¿Qué nos pasa? hizo que se transformara en una pasarela de actores y cómicos de Televisa; por ahí hay un sketch (que no pude encontrar) entre el personaje del doctor corrupto y Helena Rojo que fue todo un clásico.

El programa, como casi todo en la televisión nacional, comenzó a sufrir de su propio éxito. Creo que tratar de sacar un guión original y bueno cada semana es capaz de exprimir hasta la mente más creativa. Por otra parte, según recuerdo, hubo un pleito entre Héctor Suárez y la directiva de Televisa; en esos entonces era lo más cercano a la muerte en vida por que al comediante y todo su equipo los vetaron de la televisora. Hay que recordar que en esos entonces era la única televisora privada en este país.

Suárez fue a dar a Imevisión, un engendro gubernamental encargado de la televisión del Estado y de la muy cuestionable tarea de hacerle “competencia” a Televisa; el ambiente al interior de la empresa era tal que sus propios empleados la apodaban “Inanición”.

De ahí para el real el concepto de ¿Qué nos pasa? sufrió de varias transformaciones, cambios y reencarnaciones; poco a poco fue perdiendo su origen de conciencia social para transformarse en un mero programa de sketches francamente “carperos”.

Creo que el verdadero programa, y sus mejores capítulos, solo lo pudimos ver entre 1986 y 1987.