La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, fue estrenada en Estados Unidos en 1988 en medio de la controversia y las quejas de grupos conservadores. A México ni siquiera llegó; fue censurada aún antes de que alguien se atreviera a proyectarla.
Desde la perspectiva del tiempo, la percepción de ésta cinta ha cambiado, aunque poco, para dar a su director el mérito que merece. Esta es una memoria muy personal de lo que esa película significó.


