Las muñecas creadas por el estadounidense Xavier Roberts salieron a la venta por primera vez en 1983, y se vendieron 3 millones de ellas.

cabbage-patch-kids-25-aniversario

Cada muñeca era única, ninguna se repetía.  Unas eran castañas, otras pelirrojas, morenas, blancas.  Los ojos no eran iguales, unas los tenían verdes, otras cafés o azules. Además, unas eran bebés y otras no tanto.  Todas tenían su propio estilo, tenían ropa diferente.  Es más, hasta olor tenían, olían como a azúcar. Y siempre estaban sonrientes.  Al comprarlas te daban sus papeles de adopción en donde venía su nombre y fecha de nacimiento.  Y para saber que la muñeca era original, tenías que checarle las pompis, pues ahí traía la firma de su creador.

Pero eso no era todo, también usaban pañales, y en la caja venía un juramento que la “mini mamá” debía recitar al recibir la muñeca.

No todo fue color de rosa, estas padrísimas muñecas fueron parodiadas en 1985 con las tarjetas coleccionables “Garbage Pail Kids”, que aunque eran asquerosas y grotescas, la mayoría de los ochenteros tuvimos al menos una, pero ésa ya es otra historia (como diría la Nana Goya). El Sr. Roberts demandó a la Compañía Topps, la encargada de crear las dichosas tarjetitas, por infracción de marca registrada. Los dos llegaron a un acuerdo en el que Topps rediseñaría las cartas para que sus personajes no se parecieran tanto a las Cabbage.

cabbage-patch-kids-astrokid

Ese mismo año, las Cabbage Patch se unieron al Programa de Astronautas Jóvenes (Young Astronaut Program), y Christopher Xavier se convirtió en el primer Cabagge Path kid en viajar al espacio exterior como pasajero de un transbordador espacial estadounidense.

En 1992 fueron nombrados la primera mascota oficial del equipo olímpico de Estados Unidos, y viajaron con los atletas a Barcelona.
 
Para 1994 ya se habían vendido 95 millones de muñecas.  Pero no duraron mucho, las Cabbage Patch Kids dejaron de ser un “boom” y fueron sustituidas por muñecas capaces de comer, hacer pipí, vomitar y eructar.

En 2004 regresaron a los centros comerciales, y actualmente se siguen vendiendo. Y hasta sitio web tienen www.cabbagepatchkids.com. Las niñas se registran y ¡hasta le pueden cambiar el nombre a su muñeca!

cabbage-patch-kids