¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
La culpa es de Río… y del destino
Cuando decidí hacer esta serie sobre actrices que pasaron de manera espectacular, pero efímera, en las mentes enfermas de los adolescentes de los ochentas llegó de inmediato a mi memoria una película filmada en 1984 y que fue, en su tiempo, uno de los pináculos del erotismo light hollywoodense, pero también es una muestra de como la historia, y los fanáticos, pueden tratar de tan distinta forma a dos mujeres, cada una de ellas muy guapa a su manera.

Murió Arthur C. Clarke, uno de los más grandes escritores de ciencia ficción, su obra más famosa fue la multicitada y multirreverenciada 2001: una odisea espacial (el libro y el guión de la película).
En la década de los ochenta fue publicado el libro y filmada la segunda parte, llamada 2010, Odisea 2 (el libro) y 2010, el año en que hicimos contacto (la película).

Símbolos sexuales de los ochentas
Todas las épocas han tenido mujeres que han causado sueños de todo tipo al sector masculino y a algunas indecisas. La mayoría de los casos son estrellas fugaces que desaparecen rápidamente ante el embate de símbolos sexuales más jóvenes; parece que solo una pequeña minoría es la que puede superar la prueba del tiempo para transformarse en verdaderas leyendas.
En ochentas.com.mx vamos a hacer una pequeña reseña (por capítulos) de aquellas mujeres que nos hicieron soñar y que nos acompañaron (por lo menos en nuestra calenturosa imaginación) en aquella década.
Empezamos con Heather Thomas. Cualquiera que haya sido adolescente a principios de los ochentas y haya tenido cierta cantidad de sangre en las venas no podrá olvidar a esta güera de cuerpo escultural y con carita de angelito.

Quizá el gran mérito de E.T. fue el de hacernos entender que los extraterrestres podrían ser criaturas con sentimientos, agradables, pero sobre todo, inteligentes.

Leo en el blog exapamicron una entrada que hace referencia al libro escrito por Kirk Douglas (“El hijo del trapero”); en éste el actor estadounidense habla sobre la oferta que le hicieron para participar en la película “First Blood”, mejor conocida para algunos como “Rambo”.

Corría el año de 1987 cuando se estrenó una comedia bastante insulsa llamada “Tres Hombres y un Bebé” (3 Men and a Baby) la historia de tres pre-metrosexuales (Tom Selleck, Steve Guttemberg y Ted Danson) que adoptan a una bebé abandonada en su puerta la cual podría ser hija de alguno de ellos.

1980 fue glorioso: empezó la década de los ochentas pero, además, fue estrenada la película que me arrojó directo a la adolescencia: La Laguna Azul.
Describir la experiencia de meterse a un cine, después de haber dicho a los papás que íbamos a ver otra película, de sortear al vigilante de la entrada quién era el que decidía quién cumplía con el requisito de la edad para, finalmente, poder ver un poco, mas bien muy poco y sugerido, del la piel desnuda de una Brooke Shields de 15 años fue como morir y llegar a la gloria.

Tal como lo advertía aquí, el Auto Increible (Knight Rider) alias KITT, reencarnará en una película para la televisión.
The Terminator
James Cameron (1984)
Schwarzenegger representó a un cyborg, un robot malvado que dejó su impronta en la cultura pop mundial.
