Para mi el evento pasó desapercibido, siempre he pensado que las monarquías y las privilegiadas noblezas europeas no son más que zánganos y rémoras, pero fue un evento que a nivel internacional llenó los espacios y fue seguido en la televisión por la friolera de 750 millones de personas: el matrimonio de Carlos, príncipe de Gales y Diana Spencer.


