¡ Lo sabemos porque estuvimos ahí !
Un pequeño archipiélago de 12 mil kilómetros cuadrados habitado por unas dos mil personas fue la causa de guerra entre dos naciones occidentales en plena década de los ochentas. La guerra de las Malvinas no solo enfrentó a la Gran Bretaña con Argentina si no también a Latinoamérica con Estados Unidos, al viejo continente con la América de habla hispana.

Consolidó su carrera a finales de los ochentas, y logró quitarse la etiqueta de actriz de películas “adolscentes”; Demi Moore se transformó en uno de los íconos ochenteros. No lo voy a negar, para mi fue una de las actrices que más de cerca seguí (con cierto “enamoramiento”) y de las pocas que han logrado trascender su época.

En unos pocos años Air Supply salió del anonimato y la lejanía de Australia para transformarse en un rotundo éxito en Estados Unidos y de paso en la zona más fresa de México; conocida como Soft Rock, su música se hizo parte de los momentos más románticos de muchos ochenteros.

Luego de dos entregas (81-83 y 84-87) seguimos con los tres últimos premios Grammys de los ochentas. Hay que recordar que el premio Grammy es entregado a lo mejor del año anterior (por eso iniciamos en 1981 y terminamos en 1990) y que el premio no es garantía de calidad como ya se ha discutido en otros espacios.
Iniciamos así la última parte de este recorrido por los ochentas:

Esta entrada está para refaccionaria, pero tengo que confesar que no aguanté la tentación de escribirla.
Me encontraba yo el pasado miércoles en una presentación en un hotel del centro de la ciudad cuando la vi desde que salió del elevador; iba a ser la “madrina” del evento en el que me encontraba. Con esa aura de las que se saben conocidas por todo mundo (y admiradas por una buena parte) surgió esta mujer vestida de rojo.

La semana pasada me encontraba caminando por las calles de Polanco. Al pasar junto a una tienda vi su sonrisa y su barba “china” desde la tapa de un método de pintura. De inmediato me cayeron una serie de recuerdos. ¿Podrá haber algo más ochentero y mas kitsch? Lo dudo. En ese momento me decidí por realizar una entrada sobre el señor de los arbolitos felices: Bob Ross.

A mediados de los ochentas comenzamos a escuchar el rumor sobre supuestos mensajes subliminales incluidos en los discos de los grupos de Rock. Una histeria comenzó a apoderarse de los más “moralistas” que llevaron a la destrucción de discos y hasta un juicio en contra del grupo Judas Priest.

Seguimos este recuento de los Grammys ochenteros (aquí la primera entrega), esta vez con los últimos estertores de uno de los grupos que forjaron los ochentas, el renacimiento de una intérprete sesentera y dos esfuerzos de filantropía: las mejores canciones (según los organizadores del Grammy) de 1983, 84, 85 y 86.

En 1982 el comité Nobel de Literatura anunció a su galardonado: Gabriel García Márquez. De esa manera quedaba reconocida la importancia de la literatura hispanoamericana.

En lo personal me gusta mucho su cine; propositivo, novedoso, explorativo y no duda en embarcarse en proyectos fuera de lo tradicional. Tal vez su máxima aportación en los ochentas fue la de reinventar a los héroes del comic en el cine; a partir de Batman veríamos un boom de superhéroes.
Este es Tim Burton en los ochentas.
