Consolidó su carrera a finales de los ochentas, y logró quitarse la etiqueta de actriz de películas “adolscentes”; Demi Moore se transformó en uno de los íconos ochenteros. No lo voy a negar, para mi fue una de las actrices que más de cerca seguí (con cierto “enamoramiento”) y de las pocas que han logrado trascender su época.

