Mexicanos idólatras
Creo que en México siempre nos han hecho falta héroes reales; eso se nota tan pronto un paisano levanta la cabeza, en cualquier especialidad, para que todos se transformen en sus admiradores.
Falta que surja una Lorena Ochoa para que todo mundo se haga especialista en golf o que Ana Gabirela Guevara gane un par de competencias para que la transmisión de algo que hasta hacía unos meses se nos hacía perfectamente aburrido sea capaz de interrumpir la programación habitual de la tele.

