Fue una estación de gran popularidad; a veces tachada de comercial e imitadora, WFM se transformó en la contraparte fresa y en una de las opciones más buscadas por los jóvenes de los años ochentas.

Fue una estación de gran popularidad; a veces tachada de comercial e imitadora, WFM se transformó en la contraparte fresa y en una de las opciones más buscadas por los jóvenes de los años ochentas.

Platicando sobre el tema musical ochentero me hicieron la siguiente pregunta: “¿Por que no hablas de las estaciones musicales?”. El cuestionamiento es bastante acertado: aunque para algunos les suene raro el camino lógico en la era pre-internet para conocer nueva música era la radio y en ese entonces dos opciones prevalecieron e incluso se desarrolló una especie de rivalidad.
Vamos a hablar en esta entrada de la que llegó primero, Rock 101, estación que creó una muy firme y leal base de fanáticos y que a lo largo de poco más de doce años se transformó en la referencia obligada para la música “alternativa” en aquel México ochentero.
